El mayito (Agelaius humeralis)
defiende territorios que atraen a las hembras para el apareamiento y la cría de
los pichones. El macho protege a las compañeras y los nidos de otros machos y
de depredadores. Además, se aparea frecuentemente con hembras que están en
territorios adyacentes, y cuando lo logra con éxito, también intenta
protegerlas. La cuestión que surgió de esta situación fue: ¿Es la agresividad
del macho igual o diferente, según se trate de las hembras de su territorio, o
de las que no son de este, pero se han apareado con él?
Para responder a
esta incógnita, se midió la agresividad de los machos territoriales hacia un
ejemplar de taxidermia, colocado en el territorio adyacente, distinguiendo
estos entre aquellos espacios que tenían hembras que habían copulado con el
macho en prueba (n=10) de aquellos que no poseían estas hembras (n=36). La
paternidad del macho en prueba, en relación con las crías de sus hembras
vecinas, se verificó usando marcadores de ADN. Los resultados fueron muy
claros: los machos solo se mostraron
agresivos cuando el ejemplar colocado en el territorio adyacente, estaba donde
se hallaba una hembra que había copulado con ellos.
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Por: Dr. C. Vicente Berovides Hernández
(Profesor de
Mérito Facultad de Biología, Universidad de La Habana, Cuba)
Foto: Aslam I. Castellón Maure

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