Las hembras de los elefantes africanos (Loxodonta
africana) anuncian su disponibilidad sexual con sonidos, no solo para asegurarse
de una pareja, sino la mejor disponible. Este estado de receptividad llega una
vez cada 4 años y solo dura seis días. Los machos errantes realizan visitas
regulares a estos grupos, olfateando a las hembras para ver si están en celo;
si una lo está, se realiza la cópula con un breve o ningún cortejo.
Una vez finalizado el apareamiento, el macho
permanece cerca de la hembra y esta entonces emite un profundo sonido
retumbante, audible solo en parte por los humanos, que puede viajar largas
distancias, hasta ser captada por otro macho no alejado más de 8 km. Si este
macho está sexualmente activo, responderá buscando a la hembra emisora. Si al
llegar a esta descubre que el macho que
la cuida es mayor que él, se retirará, pero en caso contrario, lo expulsará y copulará con la hembra. Tan
pronto como lo ha hecho, la hembra repite su llamada retumbante y se repite la
historia. Muchas cópulas más tarde, al final de sus seis días de receptividad,
las hembras tendrán a su lado a los
machos más grandes de varios kilómetros a la redonda. Solo ahora ovulará y
estará apta para concebir.
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Por: Dr. C. Vicente Berovides Hernández
(Profesor de
Mérito Facultad de Biología, Universidad de La Habana, Cuba)

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