Un adiestramiento
adecuado y con un fin preciso facilita la relación con tu gato y le da
seguridad. Además, puede aumentar su calidad de vida, a la vez de proporcionar
la gran satisfacción de mantener un agradable vínculo entre ambos.
Ellos reconocen
la voz humana.
Adiestrar a tu
minino para que vaya a donde estás cuando se lo pides es muy importante ante
ciertas situaciones como por ejemplo: a) que estando él fuera de la casa, entre
a su interior cuando vayas a salir o que se te acerque en cuanto llegues de
regreso; b) que responda con maullidos al reconocer tu voz, en momentos que
esté asustado o “desaparecido”.
Si aún no lo has
logrado, te propongo los siguientes pasos:
1. Toma una recompensa de su comida preferida con la mano y
llámalo por su nombre. Es favorable hacer este ejercicio cuando el animal tenga
hambre. Deja que vea y huela el premio, pero no permitas que lo alcance. A
medida que se vaya acercando a tu mano, da un paso hacia atrás y dile la palabra
“ven”.
2. Repite ese procedimiento aumentando la separación. Se
acercará e intentará arrebatártela de la mano. Espera a que maúlle y cuando lo
haga, di su nombre y dale la recompensa. Refuerza la respuesta entregándole el
premio de forma intermitente durante el resto del adiestramiento.
3. Elimina poco a poco la recompensa hasta que tu gato
maúlle cada vez que digas su nombre. Es relativamente sencillo combinar el
maullido con la acción de ir hacia ti.
Enseñarle a acudir y maullar cuando lo llamas, es algo
especial y muy digno de un gato bien educado.
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Por:
Dr. Gerardo N. Romero
Fuentes Consultadas:
_Fogle, Bruce (2009). Gatos. España: Guías visuales
Espasa.
_Textos de www.messybeast.com

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